Viernes 18.08.2017
El Bernabéu

FC BARCELONA 1-3 REAL MADRID

El Madrid baila en el atraco de Barcelona Bengoetxea

Golpe de autoridad del Real Madrid al Barcelona en el Camp Nou. En una segunda mitad eléctrica y vibrante los de Zidane pasaron por encima a los azulgranas con un tanto en propia de Piqué y dos golazos de Cristiano y Asensio. El portugués fue expulsado injustamente por De Burgos Bengoetxea. El colegiado vasco perpetró uno de los mayores atracos del siglo ya que antes había pitado un penalti inexistente de Keylor Navas sobre Luis Suárez. Ni jugando doce contra diez pudieron los culés hacer daño al actual bicampeón de Europa.

La celebración del Real Madrid en el Camp Nou
La celebración del Real Madrid en el Camp Nou
El Madrid baila en el atraco de Barcelona Bengoetxea
  1 - 3  
FC BARCELONA vs REAL MADRID

Messi (p.) 77'

 

50' Piqué (p.p.)

80' Cristiano Ronaldo

90' Asensio

Los prolegómenos y el comienzo del partido tuvieron un único y gran protagonista: la camiseta del Real Madrid. No, los de Zidane no vistieron con el blanco reluciente habitual en el Camp Nou. La marca de ropa deportiva que viste al actual campeón de Europa y de La Liga decidió que El Clásico era el mejor momento para estrenar la equipación turquesa. Si ya creó controversia antes del encuentro, una vez pitó el árbitro el cabreo de todos los telespectadores fue a más ante la dificultad para distinguir a los dos equipos. De locos. Odio eterno al fútbol moderno. (Así vivimos el partido en directo)

En lo referido única y exclusivamente a lo que sucedió con el balón, Zidane sorprendió repitiendo el mismo once que ante el Manchester United. El rey de las rotaciones solo realizó el cambio obligatorio de Kovacic por Modric. Por la parte azulgrana, Valverde se estrenó en partido oficial resucitando a Aleix Vidal y con Deulofeu ocupando el sitio de un Neymar cuya figura estuvo muy presente en el Camp Nou a pesar de que a esas horas ya había debutado con el PSG. Los primeros minutos fueron de análisis y estudio del rival. Posesiones largas, sin ocasiones y los dos conjuntos atacando retiradamente por el lado izquierdo. La chispa saltó con la primera tarjeta amarilla del encuentro. Casemiro, que llegó tarde a un cruce con Messi, vio como su juego quedaba condicionado desde el minuto 20. 

CONTROL Y TARJETAS

Las amonestaciones fueron lo más destacado de la primera parte. Cinco en total, tres para el Madrid y dos en el equipo catalán. De Burgos Bengoetxea no quería que se le fuera el encuentro de las manos y su riguroso criterio era contraproducente al ir camino de cargárselo. Además del ya mencionado antes Casemiro vieron amarilla Bale, Carvajal, Piqué y Messi. En cuanto a fútbol, poco o nada. Solo dos oportunidades, una en cada área. Una llegada de los de Valverde que terminó en córner y un tiro fuerte pero centrado de Bale que despejó Ter Stegen. Mucho control, defensa y centro del campo, pero muy poco ataque. Justamente al contrario que en El Clásico que se pudo ver hace escasas dos semanas en Miami

Gareth Bale y Jordi Alba

PIQUÉ SE METE

La segunda mitad fue otra historia. El Madrid cogió el mando y empezó a rondar el área culé en busca de un gol que llegaría muy pronto. En el minuto 50, Marcelo se adentra hasta la línea de fondo y saca un pase de la muerte que Piqué desvía al fondo de su portería. Orgasmo madridista con el tanto del defensa en propia puerta. Se queda, pensó la hinchada blanca. Mientras la magia de Isco bailaba a un Barcelona tocado en un partido que se abrió definitivamente y comenzaron a llover las ocasiones. El conjunto azulgrana tuvo el empate en un pase de Deulofeu que no encontró rematador y Carvajal, casi a placer, la sentencia aunque Jordi Alba logró sacar bajo palos. 

LA PISCINA DE LUIS SUÁREZ

Con el duelo roto, Zidane eligió a Cristiano y Asensio y Valverde a Denis Suárez y Sergi Roberto para buscar esas piernas frescas que decantara el sino del partido. El Barcelona arriesgaba pero se encontraba siempre con un seguro Keylor Navas. Los espacios dejados por los culés eran aprovechados por el Madrid pero perdonaba una y otra vez. Y en estas estaba El Clásico cuando apareció la figura de De Burgos Bengoetxea. Piscinazo de Luis Suárez ante Keylor Navas y penalti inexistente. El árbitro al rescate del Barcelona. Como siempre. Nada nuevo, pero igual de cansino y repulsivo. Messi no perdonó y puso el empate en el marcador. 

CRISTIANO LA ROMPE

Entonces fue cuando apareció el mejor jugador del mundo en el Camp Nou. Cristiano Ronaldo, actual y próximo Balón de Oro, deja por lo suelos a Piqué para ponerla después en la escuadra de Ter Stegen desde el pico del área. Golazo del rey. La celebración, digna de póster, con el portugués enseñando músculo sin camiseta y mirando a la grada. Se hizo el silencio por unos segundos en la Ciudad Condal. Esta acción costaría la primera amarilla al '7' del Real Madrid antes de que De Burgos Bengoetxea culminara el atraco del siglo. 

Casemiro felicita a Cristiano por su gol

¿POR QUÉ, DE BURGOS BENGOETXEA?

Al lado de los Ovrebo, Aytekin, Bussaca, Stark... debe aparecer a partir de mañana la foto de De Burgos Bengoetxea en el museo del Barcelona. El árbitro expulsó a Cristiano en el minuto 82, solo dos después de su tanto, al entender que simuló un penalti de Umtiti. Hay contacto y puede ser o no, pero no finge el luso. El vasco perpetró así uno de los mayores escándalos que se han visto en los últimos años. Y estando los azulgrana por medio, eso ya es mucho decir. Cristiano se confundió después al empujar levemente al colegiado por la espalda que habrá que ver si no le cuesta algún partido más de sanción. Se entiende que pierda los nervios ante tal atraco, aunque su respuesta no fue para nada correcta. Las manos, siempre quietas.

LA ASCENSIÓN DE ASENSIO AL OLIMPO DE LOS DIOSES

Pero ni con doce pudo el Barcelona con este Real Madrid. Jugando con dos más y con el tiempo reglamentario ya cumplido, Asensio quiso ser fiel a su gol siempre que debuta en una competición. El balear se sacó un zurdazo de la nada para romper la red de Ter Stegen. Éxtasis turquesa en el Camp Nou. Ni el robo sirvió a los culés. El joven centrocampista marcó un tanto a la altura del mismísimo Cristiano. Por la escuadra y tocando en el larguero. Poesía para el madridismo y un 1-3 definitivo que deja la Supercopa de España bien encaminada para la vuelta. Aunque contra el Barcelona nunca se puede estar tranquilo y más con arbitrajes tan vergonzosos como el de De Burgos Bengoetxea. Los de Zidane son héroes porque no solo sobrevivieron al escándalo sino que bailaron al conjunto azulgrana. 

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